radio de galena
Inglés: crystal set
Un receptor de radio primitivo, sin fuente de alimentación eléctrica excepto las propias ondas de radio; utilizaba un cristal de sulfuro de plomo o cadmio y un alambre (la 'pata de gato') que tocaba la superficie del cristal.
Receptor de galena: el primer receptor de radio práctico sin alimentación
Un receptor de galena es un receptor de radio pasivo que detecta y amplifica señales de radio moduladas utilizando únicamente la energía de las ondas electromagnéticas entrantes, sin fuente de alimentación eléctrica externa. Consta de una bobina de sintonización (inductor), un condensador variable para la selección de frecuencia, un detector de cristal, un elemento de auricular y una antena. Todo el aparato se puede construir con componentes mínimos y no requiere baterías ni conexión a la red eléctrica, lo que lo diferencia fundamentalmente de los receptores de válvula o de transistor posteriores.
El detector de cristal es el corazón del dispositivo. Un pequeño trozo de mineral semiconductor, típicamente galena (sulfuro de plomo) o carborundo (carburo de silicio), está en contacto con una fina sonda de alambre llamada «pelo de gato». Cuando las ondas de radio inducen una corriente alterna en el circuito sintonizado, el cristal exhibe rectificación: conduce la corriente más fácilmente en una dirección que en la otra. Este comportamiento no lineal convierte la señal modulada de alta frecuencia en frecuencias de audio que pueden alimentar los auriculares. El contacto entre el cable y el cristal es mecánicamente inestable, lo que requiere un ajuste cuidadoso para encontrar el punto sensible que produce una recepción clara.
Los receptores de galena están severamente limitados por su naturaleza pasiva. No pueden amplificar la señal, por lo que solo se pueden recibir estaciones cercanas relativamente fuertes. La calidad de la recepción depende completamente del tamaño de la antena y la conexión a tierra. Un aparato doméstico típico podría recibir una estación de radiodifusión local de onda media en un radio de 20 o 30 kilómetros en condiciones favorables, pero la sensibilidad disminuye drásticamente con la distancia. El usuario solo escucha una estación a la vez y no puede controlar el volumen; la sonoridad depende de la intensidad de la señal. A pesar de estas limitaciones, los receptores de galena fueron el receptor de radio dominante desde la década de 1920 hasta principios de la de 1930, cuando los receptores de válvula se volvieron asequibles y prácticos.
Contexto histórico y técnico
El receptor de galena representó un gran avance comercial porque no requería válvula ni batería, lo que hizo que la radio fuera accesible para los hogares comunes cuando los receptores de válvula costaban el salario de varias semanas. La fabricación era sencilla: una bobina de sintonización enrollada en un tubo de cartón, un condensador variable construido con placas de latón intercaladas y un soporte de cristal montado de modo que el «pelo de gato» pudiera ajustarse sobre la superficie del cristal. Los diseños variaban desde construcciones caseras rudimentarias hasta elegantes aparatos fabricados con carcasas de madera pulida y componentes de precisión.
Después de que los amplificadores de válvula se generalizaron, los receptores de galena siguieron siendo populares como proyectos educativos y receptores de emergencia. Los aficionados y entusiastas de la radio construyen ocasionalmente receptores de galena modernos, aunque ahora utilizan diodos de germanio en lugar de cristales minerales. Demuestran los principios fundamentales de la recepción de radio y la relación entre la sintonización, la impedancia de la antena y la selectividad de frecuencia. En contextos industriales y militares, la comprensión del principio de rectificación pasiva que subyace al detector de cristal sigue siendo relevante para el diseño de radares, los circuitos de detección de RF y las aplicaciones de detección sin alimentación.
Fuentes
- Fuente de la definiciónWiktionary