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Material ferroviario

road-railer

Un vehículo de carretera que puede utilizarse en vías férreas bajando las ruedas ferroviarias retráctiles sobre la vía en un lugar nivelado adecuado.

road-railer: camión que alterna entre carretera y ferrocarril

Un road-railer es un vehículo comercial pesado, normalmente una combinación de tractocamión y remolque, equipado con un juego retráctil de ruedas ferroviarias que pueden bajarse hidráulicamente para circular por vías de ancho estándar. Las ruedas de carretera permanecen en su lugar por encima de las ruedas ferroviarias; cuando las ruedas ferroviarias están acopladas y bloqueadas, soportan la carga mientras los neumáticos de carretera se elevan y se separan de los raíles. Esta doble capacidad permite que un solo vehículo funcione como un camión convencional en carreteras, y luego haga la transición a la operación ferroviaria en un punto de intercambio adecuado sin transferencia de carga ni retraso en el cambio de modo.

El sistema funciona porque los road-railers están optimizados en peso para cumplir con las regulaciones de carga por eje en ambas superficies. Las ruedas ferroviarias suelen circular por los raíles interiores de una vía de ancho estándar, asentadas entre los dos raíles en lugar de sobre ellos. La actuación hidráulica se encarga de bajar y subir; los bloqueos mecánicos mantienen las ruedas ferroviarias acopladas durante el tránsito. Todo el aparato añade aproximadamente de 1 a 2 toneladas al peso del vehículo, una penalización significativa pero aceptable por la flexibilidad obtenida.

Los road-railers tuvieron su mayor adopción en Europa y América del Norte durante los años 90 y principios de los 2000, particularmente para movimientos de vagones individuales en líneas secundarias subutilizadas y para trabajos intermodales de corta distancia. Reducen el costo de mover un remolque cargado a una terminal ferroviaria en comparación con el transporte tradicional por camión, ya que el propio remolque se convierte en la unidad ferroviaria. Sin embargo, su uso se ha contraído en muchas regiones debido a los requisitos de estado de la vía, la compatibilidad limitada con la infraestructura ferroviaria y el auge de los sistemas de contenedores sobre vagones que ofrecen una mayor flexibilidad operativa.

Las limitaciones prácticas son significativas. Los road-railers requieren vías niveladas y bien mantenidas, y rampas de carga construidas o adaptadas en las terminales. Funcionan mal en pendientes que superan aproximadamente 1 en 40 y no pueden operar en líneas con curvas pronunciadas o geometría de vía deficiente. Los tiempos de respuesta en los puntos de intercambio pueden ser lentos; la operación de cambio en sí misma toma de 20 a 40 minutos dependiendo de las instalaciones del sitio. La distribución del peso debe permanecer dentro de parámetros estrictos para evitar el deslizamiento de las ruedas ferroviarias o una carga desigual.

El término se originó en América del Norte y fue adoptado en las industrias ferroviarias de habla inglesa. El concepto se basa en el chasis y la suspensión existentes del vehículo de carretera, por lo que las variantes técnicas dependen en gran medida de la plataforma base del camión. Los road-railers europeos a menudo utilizan suspensión neumática para ayudar a gestionar la transición de peso; las variantes norteamericanas a veces emplean ballestas. Ambas configuraciones deben soportar las cargas de choque al dejar caer las ruedas ferroviarias sobre la vía, lo que impulsa la ingeniería hacia características de suspensión más rígidas que las de los camiones de carretera estándar.

Fuentes

Entrada IG367019/01/2012

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