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Jerga de taller

bubble car

sustantivoJerga de tallerinformal

Una unidad múltiple de un solo coche.

coche burbuja: un tren unipersonal que funciona por sí solo

Un coche burbuja es un vehículo ferroviario autónomo, que generalmente aloja a un solo operador, y que puede moverse por sus propios medios sin necesidad de una locomotora separada o de ser remolcado por otro tren. El término proviene del diseño de cabina redondeado y en forma de cápsula, típico de muchos modelos, que encerraba al conductor en lo que parecía una burbuja transparente. Estos vehículos son unidades múltiples de un solo coche, lo que significa que cada unidad es completa e independiente, llevando su propio motor, transmisión y sistemas de control.

Los coches burbuja se desarrollaron principalmente en Europa durante las décadas de 1950 y 1960 como una solución para las líneas secundarias y las rutas con poco tráfico, donde un tren de pasajeros completo sería antieconómico. Típicamente circulaban por vías de ancho estrecho o estándar, con motores diésel o de gasolina que los impulsaban a velocidades de entre 50 y 80 kilómetros por hora. El Schienenzeppelin y los vehículos austriacos Gölsdorf son ejemplos históricos notables, aunque los diseños variaban considerablemente según la región y el operador.

La capacidad real de asientos era engañosa: a pesar de ser llamados unidades de un solo coche, la mayoría de los coches burbuja transportaban entre 40 y 100 pasajeros además del conductor, con asientos tipo banco a lo largo de los lados y la parte trasera. El conductor se sentaba en un compartimento delantero muy visible, a veces en una posición elevada, lo que le daba al vehículo su característico perfil de burbuja. La distribución del peso y la potencia de frenado debían calcularse cuidadosamente, ya que estos pequeños vehículos necesitaban manejar cargas de mercancías en algunas rutas u operar en pendientes de hasta el 5 por ciento en terrenos montañosos.

Los coches burbuja cayeron gradualmente en desuso a partir de la década de 1970, ya que las mejores redes de carreteras y servicios de autobús hicieron que las pequeñas líneas ferroviarias fueran menos competitivas. Los costos de mantenimiento, los problemas de fiabilidad con los motores más antiguos y la dificultad de escalar el número de pasajeros los hicieron poco prácticos para las operaciones modernas. Sin embargo, los ferrocarriles históricos y algunos servicios patrimoniales en Gran Bretaña y Alemania todavía operan ejemplos conservados como atracciones turísticas.

Existían variantes regionales: los ferrocarriles alemanes y austriacos favorecían los diseños articulados con una aerodinámica más suave, mientras que las versiones británicas tendían a ser más angulares y utilitarias. Algunos fueron construidos específicamente para líneas de vía estrecha en regiones montañosas, mientras que otros eran vehículos de vía estándar adaptados para trabajos en líneas secundarias. El término 'coche burbuja' sigue siendo principalmente europeo; los trabajadores ferroviarios en América del Norte rara vez usaban la frase, prefiriendo 'automotor ferroviario' o simplemente 'automotor'.

Fuentes

Entrada IG060126/04/2013

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