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Automoción

gato de parachoques

Inglés: bumper jack

sustantivoAutomoción

Un gato diseñado para levantar un coche por su parachoques.

gato de parachoques: la palanca portátil que eleva a través del parachoques delantero o trasero del coche

Un gato de parachoques es un dispositivo de elevación portátil que utiliza el parachoques del vehículo como punto de carga. A diferencia de un gato de suelo que se coloca debajo del chasis, un gato de parachoques emplea una ventaja mecánica a través de un mango largo y un pivote para levantar una esquina o un extremo de un coche. El parachoques mismo se convierte en el punto de apoyo de contacto, con el brazo del gato extendiéndose hacia abajo para engancharse debajo del tubo o refuerzo del parachoques.

El mecanismo típicamente consiste en un poste vertical único con una placa base horizontal que se apoya en el suelo. Un brazo de palanca largo, generalmente de 1.2 a 1.5 metros de largo, se conecta a este poste a través de un punto de pivote. A medida que se bombea el mango hacia arriba y hacia abajo o se gira un mecanismo de tornillo, los engranajes internos o las cuñas fuerzan el poste hacia arriba, transmitiendo la elevación a través de un gancho o sillín en la parte superior que se engancha debajo del parachoques. La mayoría de los gatos de parachoques elevan los vehículos de 30 a 45 centímetros, lo cual es adecuado para cambiar neumáticos pero no para trabajos en el chasis.

Limitación crítica: los gatos de parachoques funcionan solo en vehículos con parachoques rígidos capaces de soportar la carga concentrada, típicamente de 450 a 680 kilogramos por lado. Los coches modernos con cubiertas de parachoques de plástico y refuerzos delgados son malos candidatos; el parachoques puede colapsar o doblarse bajo carga, inutilizando el gato o causando daños. Esta incompatibilidad con el diseño de vehículos contemporáneos ha hecho que los gatos de parachoques sean en gran medida obsoletos para el trabajo en carretera.

Los gatos de parachoques siguen siendo útiles solo en escenarios específicos: coches clásicos ligeros, camiones con parachoques sólidos montados en el chasis y elevación temporal en terreno sólido. Son más ligeros y compactos que los gatos de suelo, no requieren espacio de almacenamiento ni mantenimiento de fluido hidráulico. Sin embargo, su estabilidad es pobre en comparación con un gato de suelo; pueden volcarse lateralmente si el suelo es irregular o si el vehículo se mueve durante el trabajo.

El término refleja la característica definitoria del gato: eleva exclusivamente a través del parachoques en lugar del chasis o el eje. En el vocabulario automotriz antiguo, a veces se les llama gatos de tornillo cuando se utilizan accionamientos mecánicos de tornillo en lugar de cilindros hidráulicos. Muchos técnicos los abandonaron en la década de 1990 una vez que los gatos de tijera y los gatos de suelo hidráulicos se convirtieron en equipo estándar en cada vehículo.

Fuentes

Entrada IG062911/01/2015

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