CVPI
Siglas de Crown Victoria Police Interceptor.
CVPI: el sedán policial que definió los coches patrulla americanos
El Crown Victoria Police Interceptor es un sedán de tamaño completo y tracción trasera fabricado por Ford específicamente para uso policial. Sirvió como coche patrulla estándar para la mayoría de los departamentos de policía de América del Norte desde la década de 1990 hasta principios de la década de 2010, cuando la producción finalizó en 2011. El CVPI comparte su plataforma y motor con el Crown Victoria civil, pero incorpora suspensión reforzada, sistemas de refrigeración mejorados y una infraestructura eléctrica de alta resistencia para soportar la iluminación de emergencia, el equipo de comunicaciones y el ralentí continuo durante el trabajo por turnos.
El motor más común era un V8 de 4.6 litros que producía 250 caballos de fuerza, acoplado a una transmisión automática de cuatro velocidades. Las versiones policiales contaban con un radiador de mayor capacidad, un alternador mejorado con una potencia de 130 amperios y un enfriador de aceite de la transmisión. La suspensión utilizaba resortes y amortiguadores de alta resistencia ajustados para el peso adicional del equipo y los ocupantes. El peso en vacío típico alcanzaba los 1.950 kilogramos, y el consumo de combustible era modesto, de 6.4 a 7.2 kilómetros por litro, una compensación aceptada a cambio de fiabilidad y capacidad de carga útil.
Ingeniería para el ciclo de trabajo
El atractivo del CVPI residía en su idoneidad para el ciclo de trabajo policial: aceleración rápida y frecuente desde parado, ralentí prolongado y alta acumulación de kilometraje en una vida útil corta. El diseño de varillas de empuje del motor era más simple y robusto que las alternativas de árbol de levas en cabeza. Los enfriadores de la transmisión evitaban la degradación del fluido durante la conducción interminable con paradas y arranques. El gran depósito de combustible, típicamente de 68 a 72 litros, extendía la autonomía entre repostajes. La construcción de carrocería sobre bastidor facilitaba las reparaciones por colisión y permitía el montaje de equipos de persecución sin una integración compleja.
Las fallas comunes incluían la falla del alternador bajo una carga eléctrica pesada, el deslizamiento de la transmisión después de 160.000 kilómetros de servicio de patrulla y la corrosión de las líneas de freno en climas invernales donde se aplicaba sal a las carreteras. La disposición de tracción trasera hacía que el vehículo fuera más propenso a derrapes en la nieve que los sedanes de tracción delantera que comenzaron a reemplazarlo alrededor de 2013. El Dodge Charger y el Chevrolet Caprice finalmente capturaron cuota de mercado, ofreciendo motores y arquitecturas más nuevos y mejor adaptados a las normas de emisiones.
La longevidad del CVPI en el servicio policial se debió tanto al conservadurismo institucional como al mérito de la ingeniería. Los departamentos habían estandarizado la capacitación, el inventario de piezas y los protocolos de mantenimiento en torno a la plataforma. La reventa de CVPI retirados a manos civiles creó un mercado secundario; muchos fueron despojados de equipos policiales y vendidos como sedanes usados, lo que conllevaba el estigma que afectaba al seguro y al valor de reventa. El último CVPI salió de la línea en abril de 2011, poniendo fin a una era de motorización policial estadounidense.
Fuentes
- Fuente de la definiciónWiktionary