Español
Carpintería

injerto

Inglés: grafting

sustantivoCarpintería

Una unión a tope o longitudinal de una madera con otra.

injertar: unir dos piezas de madera de extremo a extremo

Injertar en carpintería es el proceso de unir el extremo de una viga con el extremo de otra viga para extender la longitud, crear una pieza continua o reparar daños. A diferencia del empalme a media madera, que corta caras diagonales en ambas piezas para superponerlas, un injerto típicamente implica contacto de testa, a veces con un bloque o espiga intermedio. La unión debe transferir la carga a lo largo de la dirección de la veta, lo que hace que la unión con pegamento y la fijación mecánica sean críticas para la resistencia.

El método de injerto más simple utiliza una unión a tope cuadrada con pegamento y tarugos o clavijas de madera insertadas a través de ambas piezas perpendicularmente a la veta. Una variante más fuerte, el injerto de solape de extremo, superpone parcialmente los extremos de la madera y pega las superficies laterales en contacto. Para madera estructural en vigas o postes, un injerto de caja y espiga corta una espiga en una pieza y una caja en la otra, creando un enclavamiento mecánico antes de pegar. Algunos profesionales utilizan un injerto en T o injerto cruzado donde una espiga en una pieza se desliza en una caja cortada en el lado o extremo de otra.

La especie de madera, la dirección de la veta y el contenido de humedad afectan la longevidad del injerto. La testa absorbe el pegamento de manera desigual, por lo que el levantamiento de la veta después de la humectación es común; lijar entre capas y sujetar con presión constante ayuda a cerrar los huecos. La unión es más débil inmediatamente después de pegar, antes de que el adhesivo cure completamente, lo que generalmente toma 24 horas para el pegamento de cola y más tiempo para el epoxi. El movimiento entre piezas debido a la contracción estacional de la madera puede partir un injerto débil.

El término injerto probablemente deriva del injerto hortícola, donde el tejido vegetal se une a un patrón. En el trabajo con madera, se ha utilizado al menos desde la carpintería medieval, cuando era esencial extender la longitud de las vigas o unir piezas para los cascos de los barcos. La ebanistería industrial moderna utiliza galletas, tarugos o tornillos de bolsillo en lugar de los injertos tradicionales de caja y espiga, pero el principio sigue siendo el mismo: la unión de testa siempre se considera una unión de último recurso debido a la poca transferencia de carga en comparación con las conexiones de veta larga.

Fuentes

Entrada IG200230/04/2009

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