run-flat
Neumático diseñado para resistir los efectos de la desinflación al ser pinchado y permitir que el vehículo siga circulando (aunque normalmente a velocidad reducida).
run-flat: neumático que te mantiene en movimiento después de un pinchazo
Un neumático run-flat es un neumático diseñado para soportar el peso de un vehículo incluso después de perder presión de aire por un pinchazo o fuga. A diferencia de un neumático convencional que se vuelve inmanejable a los pocos segundos de desinflarse, un run-flat permite continuar la operación a una velocidad reducida, típicamente hasta 80 km/h, por una distancia limitada de 80 a 160 kilómetros, dependiendo del diseño y la carga. Esta capacidad elimina la inmovilidad inmediata que suele seguir a un reventón, permitiendo a los conductores llegar a un taller o a un lugar seguro por sus propios medios en lugar de solicitar asistencia en carretera.
Los neumáticos run-flat logran esto mediante flancos reforzados. El compuesto de caucho del flanco es significativamente más rígido y grueso que en los neumáticos estándar, capaz de soportar el peso del vehículo cuando la presión de aire interna cae a casi cero. Algunos diseños utilizan un anillo o inserto de caucho interno que soporta la carga; otros dependen puramente de la estructura del flanco. Esta rigidez significa que los run-flat generan más calor durante la conducción normal y suelen desgastarse más rápido que los neumáticos convencionales. También producen una marcha notablemente más firme debido a la menor flexibilidad del flanco.
Variantes y compensaciones
Los fabricantes de neumáticos producen run-flat en dos categorías principales: diseños autosoportados (que no necesitan hardware adicional en el vehículo) y sistemas que se combinan con monitoreo electrónico de presión de neumáticos y ajuste de la suspensión del vehículo. Las marcas de vehículos de lujo y de alto rendimiento suelen equipar los run-flat como equipo original; son menos comunes como reemplazos de posventa debido a los costos y las preocupaciones sobre la calidad de la marcha. Algunos conductores optan por neumáticos con capacidad run-flat específicamente para eliminar la necesidad de llevar y cambiar una rueda de repuesto, reduciendo el peso del vehículo y el espacio de carga. Sin embargo, los run-flat son más caros que los neumáticos convencionales equivalentes, y sus opciones de reparación de pinchazos son limitadas; un run-flat dañado a menudo no se puede reparar y debe ser reemplazado.
El término "run-flat" entró en el vocabulario automotriz a finales de la década de 1990, a medida que la tecnología pasó de aplicaciones militares y especializadas a vehículos de consumo. Michelin, Bridgestone, Goodyear y Continental fabrican líneas de run-flat. El equipamiento OEM en marcas premium, particularmente BMW y Mercedes-Benz, ha impulsado su adopción. Un vehículo equipado originalmente con run-flat requiere o bien run-flat de reemplazo o un cambio completo a neumáticos convencionales con una rueda de repuesto de tamaño completo; no se recomienda mezclar neumáticos run-flat y convencionales en el mismo vehículo debido a las diferencias en el manejo.
El rendimiento de los run-flat depende críticamente del mantenimiento adecuado de la presión de los neumáticos. Los sistemas electrónicos de monitoreo de presión de neumáticos (TPMS) son esenciales, ya que una fuga lenta en un run-flat puede pasar desapercibida por más tiempo que en un neumático convencional; el vehículo aún se sentirá relativamente normal hasta que la presión caiga por debajo de los niveles seguros. Los vehículos diseñados para run-flat a menudo presentan una suspensión más rígida para complementar la menor flexibilidad de los neumáticos, por lo que cambiar a neumáticos convencionales puede alterar notablemente el manejo y la comodidad.
Fuentes
- Fuente de la definiciónWiktionary