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Material ferroviario

coche de cola

Inglés: slip coach

Un coche al final de un tren de larga distancia que transporta pasajeros a un destino intermedio y es desacoplado o "soltado" y dejado atrás. (Antiguamente, el desacoplamiento se hacía en movimiento; el resto del tren no se detenía).

coche de desenganche: vagón desenganchado en estaciones sin personal

Un coche de desenganche es un vagón de pasajeros acoplado a la parte trasera de un tren expreso que se desacopla mecánicamente y se deja en una estación intermedia sin que el tren principal se detenga. El mecanismo de desacoplamiento, tradicionalmente operado por un guarda parado en la plataforma del vagón, desengancha las barras de acoplamiento y las tuberías de freno mientras el tren pasa o reduce la velocidad cerca de la estación. Una vez separado, el coche de desenganche se detiene por inercia con sus propios frenos mientras el expreso continúa sin interrupciones hacia su destino principal.

La práctica surgió a finales del siglo XIX en los ferrocarriles británicos como una forma de servir a pequeñas estaciones intermedias sin añadir tiempo a los horarios de los trenes expresos. Una formación típica de coche de desenganche podía sentar de 40 a 60 pasajeros y estaba equipada con sistemas de frenado independientes y su propio aparato de acoplamiento. La disposición más común colocaba los coches de desenganche en la parte trasera del tren, aunque algunos servicios de larga distancia llevaban dos o incluso tres coches de desenganche destinados a diferentes estaciones, acoplados en secuencia.

El funcionamiento con coches de desenganche requería material rodante especializado, guardas experimentados, una sincronización precisa y una geometría de vía cuidadosa. El guarda necesitaba juzgar las distancias y soltar el acoplamiento en el momento exacto. Los coches de desenganche normalmente circulaban a velocidades entre 20 y 40 mph en el momento de la separación, aunque los desenganches más rápidos ocurrían a velocidades más altas en las líneas principales. Una vez liberado, el sistema de frenado de vacío o Westinghouse del vagón lo detenía de forma segura dentro de la plataforma de la estación.

El sistema comenzó a desaparecer después de la década de 1950 debido al auge de las unidades múltiples diésel, la mejora de la economía del personal de las estaciones y la capacidad de los trenes más rápidos para hacer paradas programadas breves. La última operación regular de coches de desenganche en Gran Bretaña terminó en 1960. La práctica nunca fue ampliamente adoptada fuera de Gran Bretaña, lo que la convierte en una innovación ferroviaria distintivamente británica. Hoy en día, los coches de desenganche sobreviven principalmente en operaciones de ferrocarriles históricos y en la historia ferroviaria como un símbolo del ingenio de la ingeniería victoriana aplicado a la eficiencia operativa.

Fuentes

Entrada IG733402/07/2013

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